“Si él me quería besar yo no iba a poder rechazarle”
Eva está terminando su carrera universitaria y andaba corriendo de aquí para allá con trabajos prácticos y empezando ya a estudiar para el primer examen que se le viene encima, pero de repente, se encerró en su dormitorio, no quiso ir a la facultad y ahí está, tirada en una cama, para desesperación de su mamá que no sabe qué le pasa. Ella, que no habla con nadie, “siento que el mundo se me vino abajo”, dice.
Evita tiene dos hermanos mayores que ya están casados, y en realidad ella fue como un milagro para sus padres que ya no esperaban hijos cuando de repente, ella llegó a sus vidas.
Cuidada como una joya creció entre tías, primos y vecinos, y tanto sus cumples como sus conquistas en la escuela y colegio siempre fueron motivos de grandes fiestas familiares, así que cuando ingresó a la carrera universitaria que soñaba, lo que menos imaginaron sus padres es que un día ella ya no querría ir a la facu.
“Hace quince días que yo no abro mis libros, que no atiendo llamadas ni nada, y no puedo contar lo que me pasa porque es muy íntimo”, asegura.
¿QUIÉN ES JOSÉ…?
Evita explica que tiene dos hermanos mayores pero en realidad ella creció mimada por sus padres y por su prima Cindi: “yo tengo 21 años y ella ya tiene 27, pero siempre fuimos súper amigas, nos queremos mucho y compartimos todo. Mi prima trabaja en un ministerio, es contadora, y su novio Ezequiel también es contador”, explica.
Ezequiel tiene 29 años y siempre tuvo tiempo para llevar a Evita a sus clases o adonde sea que ella le pide ir: “él fue el único novio que tuvo mi prima, y yo sé que se aman. Yo creo que siempre soñé con tener un novio como Ezequiel, pero por supuesto que nunca le miré a él porque obvio, es el novio de mi prima y además, nunca pensé que él podía querer tener nada conmigo”, asegura.
Su prima y Ezequiel se comprometieron el año pasado, pero no pusieron fecha para la boda porque ellai está haciendo un postgrado y quiere terminarlo primero: “mi prima se fue a Brasil por dos meses, pidió permiso en el trabajo y viajó para tomar un curso, y ahí fue que Ezequiel me llamó y me dijo que si yo necesito que me choferee a la noche que está a mi disposición, porque se aburría mucho en su casa. Mamá estaba feliz, porque ella es la que me lleva y me trae de la facultad y se cansa mucho también”, explica.
Evita dice que aunque hace mucho que conoce al novio de su prima, nunca pasó tanto tiempo con él como en aquellos dos meses: “yo le llevaba a todas partes porque él es churro y mis compañeras morían por él, pero yo siempre decía que no le miren porque él tiene su compromiso. Como se hizo amigo de los novios de mis compañeras de estudio entonces le invitaban también a asaditos y esas cosas, y yo feliz porque siempre tenía alguien que me lleve después”, dice.
El único que no estaba contento con todo eso era el papá de Evita: “mi papá me dijo que yo tengo que tener cuidado porque acercarse mucho a un hombre siempre tiene sus consecuencias, y me acuerdo que demasiado me enojé con papá y traté de desubicado, ya que no podía creer que me diga eso. Mamá salió de mi parte y también le dijo si por qué él se mete, que se quede callado ya que tiene la mente sucia. Había sido él tenía toda la razón del mundo”…
Evita explica que faltaban dos semanas para que vuelva su prima de Brasil, cuando Ezequiel la invitó a ir con él a un viaje por el río Paraguay: “tiene un amigo argentino que hace documentales, y quería filmar la ribera del río Paraguay, así que yo también me animé y me fui con él, con el permiso de mi mamá. Me sorprendió porque pensé que era un yate chico, pero era enorme, hasta dormitorio tenía, y venían en él ocho personas”, explica.
Ella dice que lo peor de todo es que no fue el novio de su prima quien empezó todo, sino que fue ella: “nos bajamos en Concepción, fuimos a un hotel y nos íbamos a quedar ahí para dormir. Yo tenía un dormitorio pegado al de Ezequiel y esa noche que llegamos fui y entré sin golpear, no sé qué tenía en mi cabeza, y él estaba en la cama, desnudo. Se tapó pero ya le ví”, dice.
¿IMPACTADA?
Esa es la palabra que usa Evita para explicar cómo le afectó aquel desnudo: “no podía dejar de pensar en lo que ví y creo que él se dio cuenta. Esa madrugada, cuando me acompañó hasta mi dormitorio me dijo que no me preocupe, que no tengo que tener vergüenza porque ninguno de los dos es menor de edad y que no es la gran cosa verle a alguien desnudo. Pero vos sos el novio de mi prima, le dije, y él me dijo: sí, pero aunque sea novio de Cindi también tengo ojos para otras personas”.
Esa frase de Ezequiel la asustó: “no podía dormir, y después escuché que él tocó mi puerta. O sea, yo sabía que era él, y lo primero que me dije a mí misma es que no tenía que abrirle, porque si le abría y él me quería besar, por ejemplo, yo no iba a saber cómo rechazarle. Pero me levanté y le abrí…”
“Me apretó por la pared”
Evita cuenta que cuando abrió la puerta, Ezequiel le preguntó si podía pasar: “tenía una botella de sidra y me dijo que compró abajo, en el bar, y que no podía dormir. Pasó y fuimos a la terraza, y casi no hablábamos porque yo estaba nerviosa. El me agarró de la mano y yo ahí ya le dije que mejor se iba, que nos íbamos a ver en el desayuno, y le acompañé hasta la puerta”.
Ezequiel fue hasta la puerta, pero no salió: “me preguntó por qué me afecta tanto el haberle visto sin ropa, ¿acaso nunca viste a un hombre en bola?, me dijo, y yo le dije que no quiero hablar de eso, y ahí él me agarró, me apretó por la pared y me besó. Yo también le besé, eso creo, no sé realmente cómo pasó, pero cuando me di cuenta ya era tarde…”
¡VERGÜENZA!
Evita explica que el novio de su prima la llevó a la cama, la desvistió y tuvo sexo con ella: “no me violó porque yo le empujaba, le decía que no teníamos que hacer eso, pero también de repente aceptaba sus besos. Yo no podía rechazarle tanto porque me gustaba, y después que él hizo el amor se fue a su pieza y me dejó llorando”, dice.
Al día siguiente, Evita salió de madrugada del hotel, fue a la terminal de ómnibus y tomó un colectivo rumbo a Asunción: “él intentó hablarme pero yo apagué mi celular y no le hablo ni a él ni a nadie. Sé que tengo que arreglar esto, tengo que decirle a mi prima lo que pasó y creo que ahora ella ya va a saber. Yo quiero decir que siento mucho lo que hice, que estoy arrepentida y que no sé cómo voy a arreglar todo, porque lo peor es que le amo a Ezequiel, pero no voy a estar nunca más con él. Eso quiero jurar acá”, termina diciendo la universitaria. FIN DE LA HISTORIA.
